Acericos. Número 12/Abril 2010

Y si la Belleza me alcanza

¿Y si la Belleza me alcanza?
¿Qué haré
si de mis manos brotan bellas palabras
y de mi pelo caen buenos deseos,
de mi vientre nacen mares azules
y mis pies avanzan seguros por caminos frescos?

¿Cómo me reconoceréis amigos,
si no me oís decir tacos
y ya no siento la envidia del vencido,
si navego por ríos turbulentos
y no me equivoco porque dejé de intentarlo?

Carmen Ramos

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Espejismo

La realidad como la energía
no se crea ni se destruye sólo
se transforma. La diferencia
es que la realidad es
un ESPEJISMO.

El reloj de arena impasible
estrangula las horas
y yo incansable, aturdida
camino hundiendo mis pies cada vez
más débiles en los desangrantes granos.

Los minutos transcurren lentos
allá donde el tiempo no existe
donde la vanidad se evapora
porque la quema el ansia
de la supervivencia, el instinto.

Las hojas del calendario caen
y el desierto enciende mi sed
las sombras acechan mi espíritu
pero ante mí aparece la redención.
Intento aferrarme a ello pero todo ha sido un ESPEJISMO.

María Luisa Víu

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Era...

Fotografía: Lola Crespo

Era el mundo…

Era el mundo y la mañana,
la risa turquesa,
el acero de la niebla,
la flor ahogada,
el surco abierto,
la miel en las manos,
el agua en la vista,
la luz en tus ojos.

Era el mundo tal cual,

sin metáforas,
palabra viva,
y nosotros.

*****

Al raso

Se llena de luces el cielo de Gaza
pero ninguna
es una estrella
a la que poder pedir un deseo.

Irene Nárdiz

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Gaza. Enero de 2008

Mientras el mundo construye muros,
moros,
judíos,
víctimas,
terroristas
y excusas,
una niñita busca con angustia su muñeca entre los escombros,
y se alegra de encontrar su cabeza rubia
encima del vientre abierto de su madre muerta
(con el permiso de las autoridades competentes).

Mientras los altos mandatarios hacen apuestas
acerca de quién ganará el próximo premio nobel de la paz,
y los manifestantes bienpensantes se inventan arengas antijudías,
la impotencia se cuela por una callejuela
y se aposenta para siempre
en la pupila negra de un niño sucio, triste y solo
(las autoridades competentes abrirán las verjas
para que le llegue un poco de leche en polvo humanitaria).

Mientras el mundo admira con entusiasmo el alcance de un misil
ultramoderno
y se realizan muchos muchos, muchos congresos por la paz
y grandes mentes -praeclaras, claro-
-competentes, por supuesto-
lanzan
arrebatados discursos de esperanza mientras el champán
espera en la mesa de una cena del más riguroso carácter transcultural,
la danza del humo negro se expande desde la alcoba de un anciano,
como la explosión primigenia con la que nace una galaxia de odio.

Mientras un hombre abraza en Gaza a su mujer con ternura,
una bomba cayendo sobre su cama anuncia al mundo
que no habrá concesiones con el uso de la violencia
fuera de los cauces de la más estricta y democrática legalidad.
Para eso están las competencias de las autoridades competentes.

Miriam Palma

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