Letras

La Karenina

Dijiste que estabas tan triste que morirías de pena aquel día, en la cocina.  En realidad, yo ya sabía que nadie muere de desamor. Digamos casi nadie, por si algún difunto se ofende. La cosa es que podría haberte dejado allí aquella tarde junto al sofá y sus flores, mientras la campana tocaba el Réquiem de cualquiera.

Kilchurn Castle, en Loch Awe ("Lago del Terror"), Escocia

Tal vez porque no tengo alma de enterradora y mira que me he leído a E. d´Ory, te acompañé de la mano al botiquín de primero auxilios. Ya conocías bien que abre del revés, como las cerraduras mal puestas, allí, justo junto al tercer lunar que tengo entre el ombligo y el pecho y encontramos juntos el analgésico que necesitabas.

Kilchurn Castle, Loch Awe, Escocia

Lo que no sé es por qué, tras la herida, volviste a silbar alegre
a fin de cuentas, habías estado a punto de morir,
o eso dijiste.

Un día sentí el invierno junto al lacrimal
hecho orilla,
refugio de náufragos
para una isla sin palmera.

Hasta pensé que moriría
pero –sí, ya sé-
no conozco a nadie que haya muerto por amor
con perdón de la Karenina y un par de nombres más.

"Hotel del Lago del Terror", Loch Ave, Escocia

Texto: Lola Crespo

Fotografías: Lorenzo Ortega

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